jueves, 25 de diciembre de 2008
sábado, 20 de diciembre de 2008
Panamá diciembre 1989
viernes, 19 de diciembre de 2008
viernes, 12 de diciembre de 2008

TIERRA PROMETIDA
Abandonaron Maguatega, bajaron del altiplano,
bordearon los cerros, pasaron las quebradas,
abrieron paso entre zacatales
buscando la tierra prometida , el lugar de la gran agua
Nican-a-hua .
Traían consigo
el culto a Coabolco y Xolot
-los gemelos míticos, las culebras hermanas-
bautizaron las aguas en su honor
Cocibolca y Xolotlan;
Tiscapa,luna llena de Coapol,
Asososca ,la verdiazul laguna
en cuyos farallones permanece la Serpiente Emplumada
y a Xiloa por Xilonem
la diosa del maíz tierno.
Sus dioses principales eran
Tamagastad y Cipattonal
las divinidades terrestres y celestes
los creadores de los seres y las cosas.
En la Mocuana, hacían ritos para Tissei,la diosa bruja.
En Moyuá levantaron el templo a Cihuacoatl
la mujer serpiente o nuestra madre Tonantzin
dadora de vida y muerte.
Allá, en el oculto templo de El Cailagua,
el pergamino de piedra,
cincelaron la escritura sagrada,
ocultaron el mágico jade.
Eran gente de hablar sonoro.
Conocían los misterios del cielo y de la tierra,
las propiedades medicinales de las plantas.
El maíz, los frijoles y toda clase de frutos crecían en abundancia.
Mascaban coca a la que llamaban yaat
demostraban un profundo respeto por la tierra, el agua, el viento, el fuego.
Se adornaban con jadeita y plumajes multicolores.
Trabajaban la obsidiana y eran magníficos ceramistas.
Eran los hijos y los dueños de la tierra de lagos y volcanes.
En la selva del tiempo….muchas lunas y generaciones han pasado
hoy, los hijos y las hijas del jaguar del Casitas
emergemos, como de un profundo y oscuro lago,
construyendo nuestros destinos...caminamos.
Marisol Briones
jueves, 11 de diciembre de 2008
DECIR
Si la tierra, pudiera hablar
si cada parte
pudiera
las piedras, de sus dientes
las venas, de sus arroyos
los surcos
los pliegues

las laderas
los ojos de agua
los animales instintos
cada, desierto poro
cada, mechón tupido,
de agua
cada flor, cada hueso
si cada, uno
cada cual, hablara
dirían tantas
tantas cosas
pero hablar
hablar es cosa de hombres
la tierra
niña inocente
jugando
con los pies descalzos
jugando
sobre la arena
soñando
no puede hablar
-hablar es cosa de hombres-
la tierra
madre abnegada
desgranando
la fruta, la sangre y las manos
trabajando
entre el aquí y el allá
-no puede hablar.
-hablar es cosa de hombres-
la tierra, anciana precoz
-no puede hablar.
!Ya ha dicho demasiado
Edgardo Zamora


