viernes, 22 de octubre de 2010

REGALO A LOS HIJOS. SIEMPRE TE QUERRÉ


Colín estaba muy enfadado y tristón. Se puso a tirar, a romper y a
derramar, a gritar, a llorar, a golpear y a patalear. Rompió,astillo, machacó y aporreó…-¡Ay Dios mío! -dijo su madre-. ¿Qué es todo este lío?. Y Colín dijo: -Soy un zorro pequeño, enfadado y tristón y nadie me quiere de corazón. -¡Pero, Colín…-dijo su madre-.Enfadado o no, pase lo que pase, siempre te querré de corazón Y Colín dijo: -Si fuera un oso pardo, ¿todavía me cuidarías?. -Pues claro -dijo su madre-. Seas oso o no, pase lo que pase, siempre te querré de corazón. Y Colín dijo: -Si me volviese gusano, ¿todavía me querrías y me mimarías?. -Pues claro que sí -dijo su madre-, gusano o no, pase lo que pase, siempre te querré de corazón. -¿Pase lo que pase? -dijo Colín, y sonrió. ¿Y si fuera un cocodrilo?. Y su madre dijo: -De besos y mimos te cubriría y por las noches, te arroparía. -El cariño se gasta? -preguntó Colín-. ¿Se rompe o se dobla?, ¿Se puede coser o pegar?, ¿Se puede arreglar?. -¡Vaya, vaya! -dijo su madre-, tantas cosas no sé, pero te aseguro que siempre te querré. Y Colín dijo: -Pero cuando te mueras y te hayas ido, ¿me seguirás queriendo?, ¿El cariño sigue vivo?. Su madre lo llevó, amorosa, a ver la noche serena con la luna luminosa y las brillantes estrellas. -Colín, fíjate en esos luceros que brillan como diamantes: aunque algunos ya murieron siglos y siglos antes…siguen brillando de noche el año entero. El cariño, como su luz, no muere, es duradero.

martes, 19 de octubre de 2010

1493´_1527 LOLO MORALES

¿Qué te hicieron
amorcito americano?

Te cruzaron
el sexo de pitahaya,
te rompieron
tus costillas de bambú,
te aplastaron, te partieron.

Ahora los hijos de América,
De Lautaro, Caupolicán,
Cuatémoc y Diriangén,
somos hoy
la más castigada familia
de los pobres del planeta.

Lolo Morales.

Villa Fontana 1998

12 DE OCTUBRE Y NUESTROS HÉROES INDÍGENAS




TECUN-UMAN


Tecún-Umán, el de las torres verdes,
el de las altas torres verdes, verdes,
el de las torres verdes, verdes, verdes,
y en fila india indios, indios, indios
incontables como cien mil zompopos:
diez mil de flecha en pie de nube, mil
de honda en pie de chopo, siete mil
cerbateneros y mil filos de hacha
en cada cumbre ala de mariposa
caída en hormiguero de guerreros.
Tecún-Umán, el de las plumas verdes,
el de las largas plumas verdes, verdes,
el de las plumas verdes, verdes, verdes,
verdes, verdes, Quetzal de varios frentes
y movibles alas en la batalla,
en el aporreo de las mazorcas
de hombres de maíz que se desgranan
picoteados por pájaros de fuego,
en red de muerte entre las piedras sueltas.
Quetzalumán, el de las alas verdes
y larga cola verde, verde, verde,
verdes flechas verdes desde las torres
verdes, tatuado de tatuajes verdes.
Tecún-Umán, el de los atabales,
ruido tributario de la tempestad
en seco de los tamborones, cuero
de tamborón medio ternero, cuero
de tamborón que lleva cuero, cuero
adentro, cuero en medio, cuero afuera,
cuero de tamborón, bón, bón, borón, bón,
bón, bón, borón, bón, bón, bón, borón, bón,
bón, borón, bón, bón, bón, borón, bón, bón,
pepitoria de trueno que golpea
con pepitas gigantes en el hueso
del eco que desdobla el teponastle,
teponpón, teponpón, teponastle,
teponpón, teponpón, teponastle,
tepón, teponpón, tepón, teponpón,
teponpón, teponpón, teponpón...
Quetzalumán, el de las tunas verdes,
el de las altas tunas verdes, verdes,
el de las tunas verdes, verdes, verdes.
Las astas de las lanzas con metales
preciosos de victoria de relámpago
y los penachos despenicados
entre los estandartes de las tunas
y el desmoronamiento de la tierra
nublada y los lagos que apedrean
con el tún de sus tumbos sin espuma.
Tún, munición de guerra de Tecún
que llama, clama, junta, saca hombres
de la tierra para guerrear el baile
de la guerra que es el baile del tún.
Tún, tambor de guerra de Tecún,
ciego por dentro como el nido túnel
del colibrí gigante, del Quetzal,
el colibrí gigante de Tecún.
Quetzal, imán del sol, Tecún, imán
del tún, Quetzaltecún, sol y tún, tún-
bo del lago, tún-bo del monte, tún-
bo del verde, tún-bo del cielo, tún,
tún, tún, tún-bo del verde corazón
del tún, palpitación de la primavera,
en la primera primavera tún-bo
de flores que bañó la tierra viva.
¡Abuelo de ambidiestros! ¡Mano grande
para cubrirse el pecho con tlascalas
y españoles, fieras con cara humana!
¡Varón de Galibal y Señorío
de Quetzales en el patrimonio
testicular del cuenco de la honda,
y barba de pájaros goteantes
hasta la última generación
de jefes pintados con achiote rojo
y pelo de frijol enredador
en penachos de águilas cautivas!
¡Jefe de valentías y murallas
de tribus de piedra brava y clanes
de volcanes con brazos! Fuego y lava.
¿Quien se explica los volcanes sin brazos?
¡Raza de tempestad envuelta en plumas
de Quetzal, rojas, verdes, amarillas!
¡Quetzalumán, la serpiente coral
tiñe de miel de guerra el Sequijel
el desangrarse el Arbol del Augurio,
en el augurio de la sangre en lluvia,
a la altura de los cerros quetzales
y frente al Gavilán de Extremadura!
¡Tecún-Umán!
Silencio en rama...
Máscara de la noche agujereada...
Tortilla de ceniza y plumas muertas
en los agarraderos de la sombra,
más alla de la tiniebla, en la tiniebla
y bajo la tiniebla sin curación.
El Gavilán de Extremadura, uñas,
armadura y longinada lanza...
¿A quién llamar sin agua en las pupilas?
En las orejas de los caracoles sin viento
a quién llamar... a quién llamar...
¡Tecún-Umán! ¡Quetzalumán!
No se corta su aliento porque sigue en las llamas
Una ciudad en armas en su sangre
sigue, una ciudad con armadura
de campanas en lugar de tún, dueña
de semilla de libertad en alas
del colibrí gigante, del quetzal,
semilla dulce al perforar la lengua
en que ahora le llaman ¡Capitan!
¡Ya no es el tún! ¡Ya no es Tecún!
¡Ahora es el tán-tán de las campanas,
Capitán!
Miguel Ángel Asturias.



Tecún Umán
Tecún Umán

Tecún Umán o Tekun Umam en lengua k´iche´ moderna (1500?-1524) fue un gran guerrero y último mandatario de los maya-k´iche´ en Guatemala.Tecún Umán luchó protegido por su nahual, el quetzal. Su ejemplo de arrojo y de dignidad, en los linderos de la leyenda y las historias, siempre se ha reconocido en Guatemala como el más representativo de los indígenas que luchó por la defensa de su territorio y su gente.
Según los Anales de los kakchiqueles, fue vencido por el conquistador español Pedro de Alvarado mientras combatía contra los españoles en los prados de El Pinal (Valle de Olintepeque, Quetzaltenango) el 20 de febrero de 1524.
Fue declarado oficialmente héroe nacional de Guatemala el 22 de marzo de 1960.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

MUJERES QUE NO SE CALLAN , JULIA EVELYN MARTÍNEZ,




A proposito de los derechos y la igualdad de oportunidades para las mujeres y el Consenso de Brasilia.

COMBATIENDO EL SINDROME DE LA DESESPERANZA

En psicología se conoce como Síndrome de la Desesperanza Aprendida (SDA) a la actitud de resignación forzada y/o de abandono de la capacidad de soñar o de ambicionar, que desarrolla una persona como resultado de la experiencia de varios fracasos continuos en una misma lucha, lo que hace que se vaya agotando progresivamente su energía para sobreponerse a los fracasos.

Las personas que desarrollan este síndrome aprenden poco a poco a no esperar resultados positivos de su esfuerzo y terminan convenciéndose a sí mismas “de que nada se puede hacer porque de todas maneras el resultado va a ser el mismo” o bien que “una vez más todo va a salir mal porque las cosas son así”.

Es lo que ocurre con quienes nacen en una situación de pobreza y exclusión social donde son tan escasos los medios para salir de ellas, que cada intento por superar la adversidad inevitablemente termina en un fracaso o en una desilusión.

Apabullados por un sistema en que todas las explicaciones están ligadas a la mala suerte, a la voluntad divina o al desinterés de los gobernantes, acaban por sentirse incapaces de imponerse al destino y de abandonar el círculo de la pobreza y de la exclusión. “Para qué estudias si igual no vas a encontrar trabajo”, o “no te pongas metas altas porque vas a terminar sufriendo” son voces internas que llaman al desaliento y a la pasividad.

Es lo que sucede también con mujeres sometidas desde su niñez a situaciones de violencia y que terminan atrapadas en su vida adulta en relaciones abusivas de pareja. Muchas mujeres después de muchos intentos frustrados de escapar de su agresor, ante la indiferencia o complicidad de sus familias, vecinos y/o del Estado, y frente a una cultura que les refuerza mensajes como “una mujer no es nada sin un hombre” o “quién te ama te hará sufrir”, optan por perder la esperanza y por resignarse a su condición, hasta que finalmente terminan pagando con su vida el costo de esta desesperanza.

Los estudios sobre este fenómeno, coinciden en identificar que las personas que sufren el síndrome SDA tienden a presentar uno o más de las siguientes características: Baja autoestima; sentimientos encontrados (odian su situación, pero creen que la merecen); temor e incluso pánico ante cualquier tipo de cambio; ausencia de control sobre su vida, y sobre todo, un profundo deseo de que exista una solución mágica o instantánea para sus problemas. Por ejemplo, una mujer con el SDA puede soñar que un “príncipe azul” la rescatará de su agresor o un desempleado con el mismo síndrome dejará de buscar empleo y confiará en que un premio de lotería o un concurso de televisión le resuelvan sus problemas económicos.

Observando las reacciones y rechazos a priori que suscitan en nuestro país cualquier medida que esté orientada a mejorar la condición y posición de las mujeres y/o a erradicar las causas de la violencia machista, que tanto daño están ocasionando a las familias y a la sociedad, no podemos menos que advertir el serio riesgo de que estemos desarrollando el SDA a nivel social. Muchos síntomas de alerta del “no se puede cambiar” se pueden identificar en los foros de las redes sociales, en las opiniones de los gurús mediáticos y sobre todo, en las respuestas recurrentes que la ciudadanía proporciona a las preguntas realizadas por los medios de comunicación. Señalo algunos ejemplos.

Frente a la propuesta de eliminar prácticas educativas sexistas, la respuesta es NO, porque atentan contra nuestras tradiciones milenarias. Frente a la propuesta de reformas electorales que promuevan una mayor participación política de las mujeres, la respuesta es NO, porque sería obligar a las mujeres a que participen en política y a ellas no les gustan o no entienden estos temas. Frente a la propuesta de incluir el problema de la violencia de género contra las mujeres en el diseño de las políticas de seguridad, la respuesta es NO, porque la violencia de género es un asunto de parejas, que debe quedarse y resolverse en el ámbito privado. Frente a la propuesta de aprobar un Día Nacional de la Mujer de la Maquila, para reconocer su derecho a condiciones de trabajo decente en las zonas francas, la respuesta es NO, porque esa es una medida ridícula, una cortina de humo, ya que lo que se necesita es que aumenten el salario de las maquilas para ajustarlo al costo de la canasta básica o bien lo que debe hacerse es aumentarles la jornada de trabajo para hacer más atractiva las condiciones de inversión en ese sector. Frente a la propuesta de una Ley de Igualdad de Oportunidades, la respuesta es NO, porque eso sería discriminar a los hombres. Y la lista de “no se puede” y de los “ni se les ocurra”, sigue, imparable, constante y generando desmovilización personal y social.

Y de esta manera, con cada “no se puede” o “no se debe”, se va extendiendo poco a poco como una epidemia el SDA en la sociedad y los intentos fallidos de avanzar en la lucha por los derechos de las mujeres se va transformando en una especie de profecía autocumplida: “Hagamos el intento, pero ya sabemos que no logramos nada”.

Nadie dijo que la lucha por los derechos de las mujeres sería una tarea fácil, sobre todo porque esta lucha tiene lugar en campos de batalla minados por el patriarcado y protegidos incondicionalmente por sus gladiadores y guerreros. Por ello es que en la agenda del desarrollo de las mujeres es importante prevenir, atender y erradicar el SDA de las vidas personales y colectivas.

En ambos cuadros, la terapia recomendada es la misma: grandes dosis de empoderamiento personal, complementado con una dieta alta en autoestima, tolerancia y buen humor; sin olvidar que todo lo anterior debe acompañarse con una rutina diaria de ejercicios de organización, movilización y lucha.

* Directora del Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer

domingo, 12 de septiembre de 2010


Una mujer sin espíritu nunca se enamorará de Cyrano porque está viendo la largura de su nariz y no escucha su madrigal.

Ignacio Ruíz Quintano

miércoles, 8 de septiembre de 2010

viernes, 3 de septiembre de 2010

NERUDA , ODA AL GATO



ODA AL GATO

Los animales fueron
imperfectos,
largos de cola, tristes
de cabeza.
Poco a poco se fueron
componiendo,
haciéndose paisaje,
adquiriendo lunares, gracia, vuelo.
El gato,
sólo el gato
apareció completo
y orgulloso:
nació completamente terminado,
camina solo y sabe lo que quiere.


El hombre quiere ser pescado y pájaro,
la serpiente quisiera tener alas,
el perro es un león desorientado,
el ingeniero quiere ser poeta,
la mosca estudia para golondrina,
el poeta trata de imitar la mosca,
pero el gato
quiere ser sólo gato
y todo gato es gato
desde bigote a cola,
desde presentimiento a rata viva,
desde la noche hasta sus ojos de oro.


No hay unidad
como él,
no tienen
la luna ni la flor
tal contextura:
es una sola cosa
como el sol o el topacio,
y la elástica línea en su contorno
firme y sutil es como
la línea de la proa de una nave.
Sus ojos amarillos
dejaron una sola
ranura
para echar las monedas de la noche.


Oh pequeño
emperador sin orbe,
conquistador sin patria,
mínimo tigre de salón, nupcial
sultán del cielo
de las tejas eróticas,
el viento del amor
en la intemperie
reclamas
cuando pasas
y posas
cuatro pies delicados
en el suelo,
oliendo,
desconfiando
de todo lo terrestre,
porque todo
es inmundo
para el inmaculado pie del gato.


Oh fiera independiente
de la casa, arrogante
vestigio de la noche,
perezoso, gimnástico
y ajeno,
profundísimo gato,
policía secreta
de las habitaciones,
insignia
de un
desaparecido terciopelo,
seguramente no hay
enigma
en tu manera,
tal vez no eres misterio,
todo el mundo te sabe y perteneces
al habitante menos misterioso,
tal vez todos lo creen,
todos se creen dueños,
propietarios, tíos
de gatos, compañeros,
colegas,
discípulos o amigos
de su gato.


Yo no.
Yo no suscribo.
Yo no conozco al gato.
Todo lo sé, la vida y su archipiélago,
el mar y la ciudad incalculable,
la botánica,
el gineceo con sus extravíos,
el por y el menos de la matemática,
los embudos volcánicos del mundo,
la cáscara irreal del cocodrilo,
la bondad ignorada del bombero,
el atavismo azul del sacerdote,
pero no puedo descifrar un gato.
Mi razón resbaló en su indiferencia,
sus ojos tienen números de oro.

Pablo Neruda