domingo, 8 de mayo de 2011

EN EL DÍA DE LA MADRE


MUJER TODOS LOS DÍAS
Waldina Medina (Honduras)

Una madre puede hacer todo lo que hace,
no por ser mamá, sino, por ser mujer.


Mamá es una mujer como las otras:
es alegre, tiene canas, se enoja
trata de adelgazar aunque no de a de veras
está enferma
casi no se cuida

mi madre se equivoca
mi mami alguna vez ha sido injusta
lleva sus cuantos errores a la espalda
sus pecadillos por allí escondidos
o deseados

pero mami crió a sus hijos ella sola
y a tres hijos más como a sus propios hijos ella sola
mas era yo tan joven cuando madre quedó sola
que nunca pregunté cómo comimos siempre
y ahora todavía no lo sé
pero tiene que ver con la multiplicación de los pesares.

Ya que es una mujer como las otras
mi madre quiso más de alguna vez
reflorecer su amor
Pero los que idolatran el estéril espejo
no entienden
el prodigio
de la transformación del oro en sueños
y si no derrotó en esta batalla
por lo menos a la rabiosa soledad
y a la tiene enjaulada como la bestia horrenda que es
por el claro milagro de los nietos.



Mi mamá nos recibe cuando estamos cansados
y caídos
pero no nos convierte las espinas en flores
porque nos enseñó a quitarlas solos
y no es la más clara imagen de Dios sobre la Tierra
no alcanza requisitos para Santa
ni se parece en algo a la Virgen María

sin embargo

mamá puede reír aunque esté triste
madre puede amar aunque ella no sea retribuida
mami puede ayudar aunque ella esté también necesitada
madre puede trabajar aunque haya trabajado
hasta la madrugada/
mamá puede aguantar aunque ya no aguante más.

por eso

mamá es una mujer como las otras
una mujer, sencillamente un ser humano,
le dan derecho a serlo
sus cuidados su ternura su amor por los demás
su aguante en aguantar que ya me habría muerto
y por tanto que es esa mujer
me asombro
me inclino
me acorazo
y no sé cuánto decir
cómo la quiero.







Miro a una mujer y veo a todas las mujeres y a todas las madres.

Veo en ella a las viejas madres hechiceras, a las madres cortesanas medievales, a las madres revolucionarias francesas, a las indias pariendo en cuclillas, pero tambien a las madres indigenas combatientes, a las madres científicas en sus laboratorios, a las madres talibanes, a las madres que miran a sus hijos con hambre, a las madres prisioneras, a las madres torturadas, a las madres desaparecidas y las de las desaparecidas, a las madres santas y a las madres prostitutas.

Miro a una mujer y veo a todas las madres. Veo en ella a las amas de casa, a las artistas, a las maestras, a las madres que miran pasar la vida desde la vereda, a las mujeres golpeadas, a las que lucharon por ir ganando espacio en este mundo.

Veo a las madres de Afganistan, de Libia, a las madres exiliadas y recuerdo a las madres que dieron su vida por la libertad.

Miro a las mujeres, miro a las madres, pero en especial miro a las madres revolucionarias.

A todas ustedes gracias por luchar por un mundo mejor, donde la madre cumpla su gran papel de mamá!

Un beso y un abrazo a todas!

ELIECER JIMENEZ JULIO
PDA-GENEVE-SUISSE
Geneve, Mai 8 - 2011