viernes, 4 de julio de 2008

Que extraño

Después de leer mi memoria

de leerte, prefiero decir,

de leerme.

Estoy solo y quieto

adusto con este sueño de versos

me convierte en un ser extraño.

Escasos recuerdos de niño me alcanzan,

escasos sonidos de un brote de agua por un costado

Son estas las flores que de mi alma

tienen aromas

Como si hubiesen un centenar de pájaros guardados,

quién sabe para que hora,

quién sabe si alguna vez volarán

quién conoce remotamente esas tierras

donde ellos posan y quien sabe,

si al volar volverán.

Pues algún Dios

los oirá más lejos,

en una lejanía, como la altura

de la catedral interior

en la cual guardo los minutos más elevados.

Las tempestades secretas

la noche última

como la última nota que se escribe en la vigilia

y quien sabe si prefiero entonces,

estar solo y quieto.

Adusto con este sueño de versos,

después de leer mi memoria

de leerte,

prefiero decir de leerme.

Luis Gilberto Caraballo 2008