viernes, 22 de octubre de 2010

REGALO A LOS HIJOS. SIEMPRE TE QUERRÉ


Colín estaba muy enfadado y tristón. Se puso a tirar, a romper y a
derramar, a gritar, a llorar, a golpear y a patalear. Rompió,astillo, machacó y aporreó…-¡Ay Dios mío! -dijo su madre-. ¿Qué es todo este lío?. Y Colín dijo: -Soy un zorro pequeño, enfadado y tristón y nadie me quiere de corazón. -¡Pero, Colín…-dijo su madre-.Enfadado o no, pase lo que pase, siempre te querré de corazón Y Colín dijo: -Si fuera un oso pardo, ¿todavía me cuidarías?. -Pues claro -dijo su madre-. Seas oso o no, pase lo que pase, siempre te querré de corazón. Y Colín dijo: -Si me volviese gusano, ¿todavía me querrías y me mimarías?. -Pues claro que sí -dijo su madre-, gusano o no, pase lo que pase, siempre te querré de corazón. -¿Pase lo que pase? -dijo Colín, y sonrió. ¿Y si fuera un cocodrilo?. Y su madre dijo: -De besos y mimos te cubriría y por las noches, te arroparía. -El cariño se gasta? -preguntó Colín-. ¿Se rompe o se dobla?, ¿Se puede coser o pegar?, ¿Se puede arreglar?. -¡Vaya, vaya! -dijo su madre-, tantas cosas no sé, pero te aseguro que siempre te querré. Y Colín dijo: -Pero cuando te mueras y te hayas ido, ¿me seguirás queriendo?, ¿El cariño sigue vivo?. Su madre lo llevó, amorosa, a ver la noche serena con la luna luminosa y las brillantes estrellas. -Colín, fíjate en esos luceros que brillan como diamantes: aunque algunos ya murieron siglos y siglos antes…siguen brillando de noche el año entero. El cariño, como su luz, no muere, es duradero.