viernes, 12 de diciembre de 2008


TIERRA PROMETIDA

Abandonaron Maguatega, bajaron del altiplano,

bordearon los cerros, pasaron las quebradas,

abrieron paso entre zacatales

buscando la tierra prometida , el lugar de la gran agua

Nican-a-hua .

Traían consigo

el culto a Coabolco y Xolot

-los gemelos míticos, las culebras hermanas-

bautizaron las aguas en su honor

Cocibolca y Xolotlan;

Tiscapa,luna llena de Coapol,

Asososca ,la verdiazul laguna

en cuyos farallones permanece la Serpiente Emplumada

y a Xiloa por Xilonem

la diosa del maíz tierno.

Sus dioses principales eran

Tamagastad y Cipattonal

las divinidades terrestres y celestes

los creadores de los seres y las cosas.

En la Mocuana, hacían ritos para Tissei,la diosa bruja.

En Moyuá levantaron el templo a Cihuacoatl

la mujer serpiente o nuestra madre Tonantzin

dadora de vida y muerte.

Allá, en el oculto templo de El Cailagua,

el pergamino de piedra,

cincelaron la escritura sagrada,

ocultaron el mágico jade.

Eran gente de hablar sonoro.

Conocían los misterios del cielo y de la tierra,

las propiedades medicinales de las plantas.

El maíz, los frijoles y toda clase de frutos crecían en abundancia.

Mascaban coca a la que llamaban yaat

demostraban un profundo respeto por la tierra, el agua, el viento, el fuego.

Se adornaban con jadeita y plumajes multicolores.

Trabajaban la obsidiana y eran magníficos ceramistas.

Eran los hijos y los dueños de la tierra de lagos y volcanes.

En la selva del tiempo….muchas lunas y generaciones han pasado

hoy, los hijos y las hijas del jaguar del Casitas

emergemos, como de un profundo y oscuro lago,

construyendo nuestros destinos...caminamos.

Marisol Briones