martes, 4 de diciembre de 2007


NAVEGANDO

Qué tristeza me da el mar sin tí.
Cuánto horizonte sin sentido:
agua que viene, que pasa
que no sé para dónde va,
ni a quien trae.

Y ¡tantos que lo festejan!

No hay nada más triste
que un mar nublado


Luis Alberto Ambroggio