domingo, 30 de diciembre de 2007

POEMAS DE IVONNE MELGAR NAVAS


Dios te salve de mí

Dios te salve de mí

que no tengo la gracia

ni el perfecto gemir entrecortado del suspiro

que tienen las muchachas tristes

hechas de soledad para frotar la piel de la tragedia.

Dios te salve de mi

que no venero al Sísifo

y amo la poesía de Rosario

pero odio su torpeza en el suicidio.

Dios te salve de mí

que no tengo descanso

para buscar tu nombre

en los suburbios improvisados de la noche

y repaso boleros como decir consignas

-como rezar a ciegas padrenuestros-

antes de echar el último vistazo

sobre el foco amarillo de mi cuarto.

Dios te Salve de mí

que sueño caracoles

y túneles secretos entre San salvador y Garibaldi

para llegar a ti bajo rumores

en sábanas de sal

y abrazos de silencio.

Dios te salve de mí

que creo en el horóscopo

y le juego a la grande cada viernes

y decido mi sueño en los semáforos

cuando espero la luz de tu recuerdo.

Dios te salve de mí

que soy un vaso de agua

en medio de cascadas y gotas de roció

y llenas de rubor

continuamente

me tiene sin cuidado pasar inadvertida

si a cambio de glamour

requisarán mis versos

en bien de las palabras en voz alta

o apagarán mi rabia

en pos de las imágenes exactas.

Dios te salve de mí

que no hago ruido

cuando lleven los pasos de la audiencia

pero abundo en excesos

cuando veo tus ojos de reclamo

o camino tu boca de arrepentimiento.

Dios te salve de mí

si acaso llega a desatarme el nudo

si no me olvida con este amor a cuestas

si me convence de no tejer la espera

si mañana me absuelve la condena

de beberte el sosiego

sin salvación posible.

Dios

Dios te salve de mí